lunes, 10 de marzo de 2014

El otoño que te gusta mirar se cierra
como se cierra la tapa
pesada de un baúl de juguetes.
Pensás en tus amigos
y en un grupo de pájaros marrones,
desde tan lejos iguales, que vuelan en direcciones distintas.
Si te parece podés dar un paseo.
O quedarte en casa, al lado de la estufa.
Yo no sabía
Que mi habitación es
Un pueblo de luciérnagas
Que mis libros son
Un pueblo pidiendo
Por favor
Y estuve a punto
De abandonar todo
Por tomar la gota
Que viene rodando
Desde aquella rama

domingo, 9 de marzo de 2014

Ronronea como un gato.
No pienso moverme de Buenos Aires
dice y lo sigue pensando un tiempo largo.
En ese momento se te acaba el aire
pero en seguida vuelve a estar todo bien.
-  ¿Qué llega a escucharse?
-  El martillo en el metal
el metal en la madera
dos mujeres discutiendo.
El que pesca mira a izquierda y derecha:
le apuntan con flechas y lanzas

los hombres de su pueblo
y las mujeres de su ciudad.
Sin sorpresa

cierra los ojos
intenta llegar
a una visión que no aparece.

Así que habla: ¡disparen! Pero en vez de grito
habla un zorzal

y baja, y distrae
a los tallos de los hombres
y nervaduras de las mujeres.
Ahora apuntan al lago

que el zorzal acarició.
El que pescaba, sediento, camina.

Apunta al punto donde el sol va a caer.
Un día va a agradecer como debe.
Repiten y repiten su intento de quedarse
cuatro pensamientos sin idea
sin forma
pedazo
de ya
estribillo, una canción horrible.
Estamos tan lejos,
cualquier palabra
es mil cosas distintas
y mi cuerpo parece frío
como lleno de fantasmas.
Ya estribillo en disco rayado tu tos
y tu tos, sin idea sin forma,
y mis cuatro palabras de borracho
de significado imaginario.
Y la belleza pasó demasiado rápida
por la sombra de estas horas
que parecen frías.
Saltan, se escapan los pensamientos y los peces
grandes como caballos.
Decidimos comerlo frito
y decidimos escuchar un estribillo,
el más rayado de todos.
Y se nos escapan por las mangas
los pescados y los grillos
del tamaño de un caballo
con las piernas largas
como latas de cerveza.
Dormí,
respirá tranquila.
Me voy a meter en la cama
como pueda,
con cuidado,
no te voy a despertar.
Voy a abrazarte
como pueda,
no voy a cerrar los ojos,
respirá tranquila.